Resumen del libro “Un ensayo sobre la liberación” de Herbert Marcuse (1969)
“Un ensayo sobre la liberación”, publicado en 1969 por Herbert Marcuse, constituye una reflexión crítica sobre las posibilidades reales de emancipación humana en el contexto del capitalismo avanzado. Este trabajo, escrito poco antes de los movimientos revolucionarios de mayo de 1968 en Francia, se propone reexaminar el pensamiento crítico de la sociedad tras haber reconocido que los enfoques teóricos tradicionales han resultado insuficientes para articular una alternativa genuinamente liberadora. A través de este ensayo, Marcuse desarrolla una argumentación que trasciende los análisis económicos convencionales para incorporar dimensiones biológicas, estéticas y sensoriales en la concepción de la liberación.
La totalidad represiva y la necesidad de una ruptura cualitativa
Marcuse parte del diagnóstico de que el capitalismo avanzado ha creado una “totalidad represiva” o una “democracia totalitaria”. Este sistema no se sostiene principalmente por la coerción bruta, sino por la manipulación de las necesidades y la conciencia a través de la publicidad, los medios de comunicación y una ideología tecnocrática que identifica el progreso con la expansión del sistema. La sociedad unidimensional genera una falsa conciencia de libertad, integrando cualquier disidencia y convirtiéndola en mercancía. Ante esto, Marcuse argumenta que la liberación no puede ser una reforma o una mera ampliación cuantitativa de bienes, sino que exige una ruptura cualitativa: la construcción de una nueva forma de vida (Lebensform), una nueva sensibilidad y una racionalidad radicalmente diferente.
La liberación no puede entenderse como una simple mejora gradual de las condiciones existentes dentro del capitalismo avanzado, sino como una ruptura cualitativa con sus fundamentos sociales, económicos y culturales. La sociedad industrial avanzada —tanto en su versión capitalista como socialista burocrática— produce abundancia material, pero al mismo tiempo genera nuevas formas de dominación más sutiles y eficaces.
Esta dominación se caracteriza por la integración de los individuos en el sistema, no mediante la represión directa, sino a través de la satisfacción administrada de necesidades. En este contexto, la libertad se redefine de forma reducida: se limita a la posibilidad de elegir entre opciones previamente determinadas por el propio sistema. La liberación auténtica, para Marcuse, implica cuestionar la estructura misma de estas necesidades y del aparato productivo que las genera.
El nuevo sujeto histórico: Minorías, intelectuales radicales y la juventud
Una de las contribuciones más polémicas del ensayo es su análisis del sujeto revolucionario. Marcuse es escéptico respecto a la clase obrera tradicional en los países industrializados, pues la considera mayoritariamente integrada en el sistema a través del consumismo y el bienestar relativo. En su lugar, identifica fuerzas potenciales en los márgenes del sistema:
- Las poblaciones marginales externas e internas: los oprimidos del Tercer Mundo (en procesos de liberación nacional) y las minorías raciales dentro de los países desarrollados (como el Black Power), cuya experiencia de explotación y exclusión los sitúa fuera del consenso represivo.
- La intelligentsia radical y la juventud estudiantil: quienes, por su posición, pueden desarrollar una conciencia crítica que trascienda la ideología dominante y se alíe con los movimientos de liberación.
Este sujeto es “nuevo” no solo por su composición, sino por su praxis, que fusiona la lucha política con una transformación cultural y existencial.
La dimensión estético-biológica: La nueva sensibilidad
Este es el núcleo teórico más original del ensayo. Marcuse postula que la liberación requiere una transformación en la estructura misma de la percepción y los instintos humanos, una “nueva sensibilidad”. Esta sensibilidad es estética en un sentido profundo: implica el desarrollo de una facultad de imaginación (en sentido kantiano) que pueda percibir el mundo no como un objeto de dominación y explotación, sino como un espacio para la libertad, el juego y la armonía. Se trata de una “politización de lo estético”, donde el arte y la imaginación dejan de ser esferas separadas para convertirse en fuerzas materiales que guían la reconstrucción de la sociedad y la técnica. Esta transformación apunta a una reconciliación entre el hombre y la naturaleza, y al fin de la represión instintiva excedente (más allá de la necesaria para la civilización), descrita en términos freudianos como el paso del principio de rendimiento al principio de placer.
Los límites de la ciencia y la técnica dominantes: Hacia una nueva tecnología
Marcuse extiende su crítica a la racionalidad instrumental que subyace a la ciencia y la tecnología modernas. Éstas no son neutrales, sino que están estructuradas por la lógica de la dominación (sobre la naturaleza y el hombre). Por tanto, la liberación exige una revolución científica y tecnológica paralela a la política. Propone una nueva tecnología o “técnica cualitativamente diferente”, que sería desarrollada bajo el imperativo de la nueva sensibilidad. Su objetivo no sería la explotación máxima, sino la pacificación de la lucha por la existencia, la reducción del trabajo alienado y la creación de condiciones para la autorrealización. Esta idea conecta con la tradición utópica y con la búsqueda de una racionalidad alternativa, no represiva.
La liberación como proyecto utópico concreta
Frente a las acusaciones de utopismo, Marcuse reivindica el carácter concreto de la utopía. En un contexto donde las fuerzas productivas son suficientemente desarrolladas para superar la escasez, lo que era utópico (una sociedad no represiva) se convierte en una posibilidad histórica real. La utopía es sólo utópica mientras las conciencias y las instituciones estén sometidas a la totalidad represiva. Así, el ensayo es un ejercicio de imaginación política radical, que busca demostrar que la alternativa no es un sueño, sino una opción que se hace viable mediante la praxis revolucionaria de los nuevos sujetos.
Un ensayo sobre la liberación es una obra que articula una crítica profunda a las formas modernas de dominación, mostrando cómo la libertad puede coexistir con la opresión en sociedades altamente desarrolladas. Marcuse propone una concepción integral de la liberación que abarca la economía, la política, la cultura, la tecnología y la subjetividad.
Su reflexión sigue siendo relevante para comprender las dinámicas contemporáneas de control, consumo y conformismo, así como para pensar alternativas emancipadoras que no se limiten a reformas superficiales, sino que apunten a una transformación radical de la forma de vida social.
Marcuse, H. (1986). Un ensayo sobre la liberación ([4a ed., 2a reimp.]). Joaquín Mortiz. https://www.marcuse.org/herbert/publications/translations/1969-ensayo-sobre-la-liberacion.pdf


